Cómo invertir en bienes raíces cuando eres estudiante
21 de oct del 2025
•lectura de 11 minutos

La universidad es una inversión importante que exige un compromiso considerable. Cuando el pago por estudios, los gastos de vida y los ingresos de un trabajo a tiempo parcial limitan tu presupuesto, comprar una propiedad puede parecer algo fuera de alcance. Sin embargo, con la guía y la preparación adecuadas, los estudiantes pueden dar sus primeros pasos para construir un portafolio de bienes raíces mientras todavía están estudiando.
¿Puedo comprar una casa siendo estudiante?
Sí, si cumples los requisitos del prestamista y tienes los medios económicos necesarios, puedes comprar una casa siendo estudiante.
Debes haber alcanzado una cierta edad para comprar una vivienda, conocida como la edad de mayoría de edad. Generalmente es a los 18 años, aunque algunos estados tienen requisitos diferentes y reglas específicas sobre cuándo puedes firmar legalmente documentos financieros vinculantes.
A partir de ahí, los principales obstáculos suelen ser económicos. Muchos estudiantes tienen ingresos limitados, horarios laborales irregulares o historiales crediticios breves. Esto puede dificultar la calificación para obtener un préstamo, pero eso no significa que invertir en una propiedad esté fuera de tus posibilidades. Con la preparación adecuada, el apoyo necesario o la ayuda de un cofirmante, es posible obtener una hipoteca y comprar una vivienda mientras todavía estás en la universidad.
¿Por qué comprar una casa mientras estás en la universidad?
Comprar una vivienda mientras estás en la universidad puede parecer imposible, aunque para algunos estudiantes puede ser una decisión inteligente. Aquí te explicamos por qué podría tener sentido:
- Podría costar menos que alquilar: en algunos casos, comprar puede ser más económico que alquilar o pagar alojamiento en el campus.
- Es una forma de comenzar a invertir en bienes raíces: ser propietario de una vivienda te da la oportunidad de acumular patrimonio o generar ingresos alquilando parte de la propiedad.
- Ofrece más estabilidad e independencia: tener una casa propia puede ofrecer más control sobre tu espacio y reducir la incertidumbre de los contratos de alquiler a corto plazo o las restricciones de los dormitorios universitarios.
Comprar una propiedad siendo estudiante universitario: 5 factores que debes considerar
Antes de avanzar con la compra de una propiedad de inversión como estudiante, es importante considerar el panorama completo. Tus ingresos, deudas, ahorros, estabilidad y metas financieras son aspectos clave cuando compras una vivienda mientras estás en la universidad.
1. Ingresos
Los prestamistas prefieren solicitantes que tengan una fuente de ingresos confiable. Tener un empleo estable es un buen comienzo, pero los trabajos de nivel inicial y las horas limitadas son frecuentes entre los estudiantes universitarios. Esto puede dificultar demostrar que puedes afrontar el pago de una hipoteca. Los prestamistas buscan consistencia y pruebas de que tus ingresos son estables y probablemente continuarán así.
2. Deuda
Los prestamistas comparan tus ingresos con tus obligaciones de deuda calculando tu relación deuda-ingresos. Una relación DTI alta, normalmente más alta que 43%, puede dificultar la aprobación de una hipoteca, incluso si tienes ingresos estables.
Obtener una hipoteca mientras se tienen préstamos estudiantiles es un reto evidente para cualquiera que busque comprar una casa antes de graduarse. Si tus préstamos están diferidos mientras estudias, los prestamistas pueden todavía contar una parte de esa deuda dentro de tu DTI al evaluar tu solicitud.
En muchos casos, si no aparece un pago mensual en tu historial crediticio, los prestamistas usarán un estimado, generalmente del 0.5% al 1% del saldo de tu préstamo estudiantil, para calcular tu DTI. Esto también aplica a los préstamos estudiantiles diferidos o a los planes de pago basados en ingresos. Los prestamistas pueden usar un estimado, el pago que se menciona en tu informe de crédito o el que aparece en tu estado de cuenta del préstamo estudiantil.
3. Ahorros
La mayoría de las hipotecas exigen un pago inicial. Ahorrar lo suficiente para cubrirlo puede ser un gran reto para los estudiantes con presupuesto limitado, pero comenzar temprano marca la diferencia.
También debes pagar los costos de cierre, que suelen representar del 3% al 6% de la cantidad de tu préstamo.
Reducir gastos no esenciales, como comer fuera o pagar suscripciones, puede liberar dinero cada mes. También puedes buscar formas de aumentar tus ingresos, como conseguir un segundo empleo o hacer trabajos independientes. Cada pequeño esfuerzo suma cuando estás trabajando hacia un objetivo de ahorro.
Otra opción es un programa de asistencia para el pago inicial. Estos programas se ofrecen por medio de agencias estatales o locales de vivienda, y pueden incluir subvenciones, préstamos a bajo interés o préstamos perdonables para ayudarte a cubrir los costos iniciales. Como estudiante, podrías calificar como comprador de vivienda por primera vez.
4. Estabilidad
Aunque no siempre esté bajo tu control, cambiar de trabajo con frecuencia puede afectar tus posibilidades de calificar para una hipoteca. Los prestamistas prefieren la consistencia, típicamente al menos dos años de ingresos laborales en el mismo campo o industria. Esto demuestra a los prestamistas tu estabilidad y que es poco probable que incumplas el pago de tu préstamo.
5. Responsabilidad
Además de tus ingresos y empleo actuales, los prestamistas también evalúan tu potencial para pagar el préstamo. Por eso, conviene mostrar continuidad en tu campo y un plan confiable para generar ingresos después de graduarte.
Si estás siguiendo una trayectoria profesional específica o ya tienes una oferta de trabajo, incluye esa información al enviar una solicitud para hipoteca. Demostrar que tienes un plan claro sobre cómo manejarás tus finanzas generará más confianza en los prestamistas respecto a tu capacidad para asumir esta responsabilidad.
Consejos para tener éxito con tu solicitud de hipoteca
Obtener la aprobación de una hipoteca siendo estudiante puede exigir un poco más de planificación, pero no es imposible. Si tomas el control de tus finanzas y entiendes qué buscan los prestamistas, podrás aumentar tus posibilidades de tener una solicitud exitosa.
No te descalifiques si tienes préstamos estudiantiles
Aunque los prestamistas toman en cuenta tus pagos de préstamos estudiantiles dentro de tu relación DTI, eso no significa que no tengas opciones. Si tus préstamos están en período de gracia o si estás inscrito en un plan de pago basado en ingresos, los prestamistas pueden considerar tu pago mensual real o usar una estimación más baja.
Haz una estrategia de pago inicial
Una de las mejores formas de prepararte para comprar una vivienda es establecer un plan de ahorro claro. Empieza fijando un objetivo realista para el pago inicial y luego elabora un presupuesto mensual que te ayude a alcanzarla.
También puedes investigar programas de asistencia para el pago inicial disponibles a nivel estatal o local. Estos programas pueden ayudarte a alcanzar tu objetivo más rápido al cubrir parte del pago inicial y los costos de cierre.
Mejora tu puntuación de crédito
Los prestamistas prestan mucha atención a tu historial y puntuación de crédito. Si apenas estás comenzando a construir crédito, concéntrate en mantener tu relación de uso de crédito por debajo del 30% y pagar todas tus cuentas puntualmente.
Otra manera de fortalecer tu crédito es abrir una tarjeta de crédito asegurada o solicitar un pequeño préstamo a plazos para establecer un historial de pagos positivo. Con el tiempo, estos pasos demuestran a los prestamistas que eres un prestatario responsable y que estás listo para asumir un compromiso mayor, como una hipoteca.
Programas de compra de vivienda para estudiantes
Afortunadamente, los estudiantes tienen diferentes opciones de préstamo para invertir en una propiedad.
Préstamos convencionales
Los bancos, cooperativas de crédito o prestamistas hipotecarios no bancarios ofrecen un préstamo convencional, que no cuenta con el respaldo ni la garantía del gobierno.
Estos préstamos suelen ofrecer más flexibilidad en cantidades y plazos comparado con los préstamos con respaldo gubernamental. El pago inicial mínimo es del 3%, aunque se debe pagar un seguro hipotecario privado (PMI) si el pago inicial es menor al 20%. Los préstamos convencionales ofrecen tasas de interés competitivas para quienes tienen un perfil crediticio sólido.
Sin embargo, también tienen desventajas: los requisitos de crédito e ingresos son más estrictos y pueden ser menos accesibles para compradores primerizos con poca trayectoria financiera.
Préstamos de FHA
Los préstamos de la Administración Federal de Vivienda están diseñados para ayudar a compradores primerizos y prestatarios con puntuaciones de crédito más bajas o con ahorros limitados a calificar para un préstamo hipotecario.
Puedes calificar para un préstamo de FHA con una puntuación de crédito mínima de 580 con un pago inicial del 3.5%, o incluso con un mínimo de 500 si haces un pago inicial del 10%.
Aunque esto facilita el acceso a la vivienda, existen algunas desventajas: los préstamos de FHA exigen primas obligatorias de seguro hipotecario, establecen límites en la cantidad del préstamo, y las propiedades deben cumplir ciertos estándares de condición física.
Préstamos del VA
Los préstamos de VA son un valioso beneficio disponible para miembros activos de las fuerzas armadas, reservistas, miembros de la Guardia Nacional, veteranos y sus cónyuges sobrevivientes. Tienen el respaldo del Departamento de Asuntos de los Veteranos y el objetivo de facilitar la compra de vivienda a aquellos que han servido en las fuerzas armadas.
Una de sus principales ventajas es que no necesitan pago inicial. Además, los préstamos de VA no exigen seguro hipotecario y ofrecen tasas de interés competitivas, incluso para prestatarios con puntuaciones de crédito más bajas.
No obstante, hay algunos puntos a considerar: los prestatarios deben pagar una comisión única de financiamiento en el cierre, y la propiedad debe cumplir ciertos estándares de condición.¿Pueden los estudiantes universitarios tener un cofirmante en su hipoteca?
La respuesta es sí. Los estudiantes pueden contar con un cofirmante en su hipoteca. Un cofirmante agrega sus ingresos e historial crediticio a la solicitud, lo que puede reducir tu DTI y aumentar la cantidad que puedes obtener.
Sin embargo, es importante recordar que el cofirmante es igualmente responsable del préstamo, por lo que suelen ser familiares cercanos quienes asumen este papel.Conclusión: evalúa los riesgos y beneficios
Comprar una propiedad mientras estás en la universidad no es para todos, pero es posible con una buena planificación. Concéntrate en mejorar tu puntuación de crédito, reducir tu DTI y ahorrar los fondos necesarios para el pago inicial y los costos de cierre. También deberás mantener un ingreso constante que demuestre a los prestamistas tu capacidad para cumplir los pagos mensuales.
Si estás listo para dar el siguiente paso en el proceso, inicia tu solicitud de una hipoteca con Rocket Mortgage® hoy mismo.
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