8 deducciones de impuestos para los propietarios de viviendas: Tus oportunidades y beneficios
Actualizado el 29 de jul del 2026
•lectura de 6 minutos

Todo el mundo sabe que ser propietario de una vivienda es costoso. Un factor que puede hacer más asequible comprar o tener una propiedad es la disponibilidad de deducciones fiscales para los propietarios de viviendas. Ten en cuenta que esto no constituye asesoría fiscal personalizada y que siempre debes consultar a un profesional, pero sigue leyendo para conocer una lista de deducciones comúnmente disponibles para los propietarios de viviendas.
Deducción estándar vs. deducciones detalladas
Cuando preparas tu declaración de impuestos sobre ingresos, puedes elegir entre la deducción estándar y las deducciones detalladas. La mayoría de los beneficios fiscales disponibles para los propietarios de viviendas exigen que detalles tus deducciones.
Detallar tus deducciones significa calcular exactamente cuánto dinero gastaste en cada concepto elegible para una deducción y luego restar esa cantidad de tus ingresos para determinar tu ingresos imponibles.
La deducción estándar es una cantidad fija que puedes deducir de tus impuestos sin tener que calcular gastos específicos. Eso la hace mucho más sencilla que tener que detallarlos.
La deducción estándar depende de tu situación fiscal.
- Deducción estándar para contribuyentes solteros y personas casadas que presentan declaraciones por separado: $15,750
- Deducción estándar para parejas casadas que presentan una declaración conjunta: $31,500
- Deducción estándar para los jefes de familia: $24,150
Ambos tipos de deducciones reducen tus ingresos imponibles, lo que significa que pagas menos impuestos. Por lo general, solo puedes elegir una opción: detallar las deducciones o tomar la deducción estándar. Por eso, la primera opción solo vale la pena si el total de tus deducciones detalladas supera la deducción estándar a la que tienes derecho.
Consulta para qué calificas
8 deducciones fiscales para los propietarios de viviendas
Existen varios beneficios fiscales para los propietarios de viviendas, pero estos beneficios incluyen reglas y restricciones. Analizaremos algunas de las deducciones fiscales más importantes para los propietarios de vivienda.
1. Intereses hipotecarios
La deducción por intereses hipotecarios te permite deducir los intereses de las hipotecas utilizadas para comprar, construir o mejorar sustancialmente una vivienda. Cuando obtienes una hipoteca por primera vez, la mayor parte de lo que le pagas a tu prestamista corresponde a intereses hipotecarios, y esa cantidad es deducible. Esta regla aplica a todas las hipotecas principales. En el caso de las segundas hipotecas, solo aplica si el dinero prestado se utiliza para fines específicos.
Las deducciones solo se permiten sobre los primeros $750,000 de deuda hipotecaria para la mayoría de los contribuyentes, o la mitad de esa cantidad si eres una persona casada que presenta una declaración por separado.
2. Intereses de préstamos sobre la plusvalía o HELOC
Un préstamos sobre la plusvalía es un tipo de préstamo garantizado con la plusvalía acumulada en tu vivienda. A menudo se le conoce como una segunda hipoteca. Las líneas de crédito garantizadas por la plusvalía también están respaldadas por la plusvalía de la vivienda, pero te permiten pedir dinero prestado según lo necesites, hasta una cantidad máxima. Por el momento, Rocket Mortgage® no ofrece HELOC.
Puedes deducir los intereses que pagas sobre estos préstamos, además del límite de saldo de $750,000, que corresponde al límite total combinado de todos tus préstamos hipotecarios, pero existen otras reglas.
Para los préstamos emitidos antes de 2017, cualquier préstamo sobre la plusvalía o una HELOC califica para esta deducción. Para los préstamos obtenidos desde 2017, solo puedes deducir los intereses si el préstamo se utilizó para “comprar, construir o mejorar sustancialmente” la vivienda que garantiza el préstamo.
Las reglas volverán a cambiar, de modo que a partir de 2026 no habrá límite respecto del propósito del préstamo, aunque el límite de $750,000 se mantendrá.
3. Puntos de descuento
Los puntos de descuento también conocidos como puntos hipotecarios, te permiten pagar por adelantado una parte de los intereses de tu hipoteca. La mayoría de los prestamistas te permite comprar puntos en el momento del cierre del préstamo. Cada punto o fracción de punto que compras reduce la tasa de interés de tu préstamo.
Teniendo en cuenta que los puntos son una forma de interés, puedes deducir el costo de los puntos de descuento. Ten en cuenta que otros cargos del préstamo o costos de cierre, como los cargos por emisión, no son deducibles.
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4. Impuestos sobre la propiedad
El IRS permite a los contribuyentes deducir los costos de pago de impuestos estatales y locales (SALT). Esto puede incluir los impuestos sobre ingresos estatales y los impuesto sobre la propiedad locales. Si vives en un área de alto costo o con altos impuestos, como Nueva York o California, esta deducción puede ser considerable.
Para 2025, el límite máximo deducible por concepto de SALT es de $10,000. Entre 2026 y 2029, ese límite aumentará a $40,000.
5. Mejoras necesarias a la vivienda
En algunos casos, una mejora necesaria en la vivienda puede ser deducible.
Esto no aplica para remodelar tu cocina ni para construir una terraza. En cambio, la deducción está destinada a las personas que necesitan hacer que su vivienda sea segura y accesible. Por ejemplo, agregar pasamanos, ampliar puertas para el acceso de personas con discapacidad o instalar equipo médico probablemente califique para una deducción.
6. Gastos de oficina en casa
Si operas un negocio desde tu vivienda, puedes aplicar una deducción por los gastos de tu oficina en casa.
En general, para calificar, debes usar esa parte de tu vivienda de manera regular y exclusiva con fines comerciales. No puedes deducir gastos relacionados con tu comedor solo porque hayas realizado allí una reunión de negocios una vez. Tampoco calificas para la deducción si trabajas desde casa para otro empleador.
La cantidad de la deducción se basa en el tamaño del espacio destinado a tu oficina en casa, comparado con el tamaño de tu vivienda. Puedes elegir la opción simplificada de $5 por pie cuadrado de espacio de oficina (hasta $1,500) o calcular el porcentaje de la superficie en pies cuadrados de tu vivienda destinado a la oficina en casa y deducir ese porcentaje del costo de elementos como pagos hipotecarios, servicios públicos, seguros y similares.
7. Ganancias de capital
Cuando vendes tu vivienda, es posible que la vendas por un precio superior al que pagaste originalmente. Si la vivienda era tu residencia principal, puedes deducir una parte de las ganancias de capital que recibes, reduciendo así cuánto pagas en impuestos sobre ganancias de capital.
Para calificar, debes cumplir tanto con la prueba de propiedad como con la prueba de uso, lo que significa que debes haber sido propietario de la vivienda y haberla utilizado como tu residencia principal durante al menos dos de los último cinco años.
Si calificas, puedes excluir $250,000 de ganancias de capital ($500,000 si eres una persona casada que presenta una declaración conjunta) al presentar tu declaración de impuestos después de vender la propiedad.
8. Ingresos del alquiler
Si recibes ingresos del alquiler de una propiedad de renta o alquilas una parte de tu vivienda, es posible que incurras en algunos gastos deducibles de impuestos.
Por ejemplo, si alquilas una habitación de tu vivienda o una propiedad completa, puedes deducir parte o la totalidad del costo de los impuestos sobre la propiedad, los intereses hipotecarios, los servicios públicos o el mantenimiento como gasto comercial.
Consulta el sitio web del IRS para conocer las reglas y contar con una guía, ya que asegurarte de que eres elegible para la deducción puede resultar complicado.
Gastos de vivienda no deducibles
Aunque el IRS ofrece muchas deducciones para gastos relacionados con la vivienda, hay un número igual de gastos que no son elegibles para deducción. Dicho esto, debes tener en cuenta algunos gastos de vivienda no deducibles, incluyendo:
- Primas del seguro contra incendios
- Primas del seguro de la vivienda
- La cantidad del principal de tu pago hipotecario
- Servicio doméstico
- Depreciación
- Servicios públicos, incluidos gas, electricidad y agua (a menos que alquiles una parte de tu vivienda)
- Pago inicial
Conclusión: explora tus beneficios fiscales como propietario de vivienda
Las deducciones fiscales pueden ayudar a que ser propietario de una vivienda resulte más asequible. Antes de utilizar deducciones fiscales, verifica que la cantidad que puedes deducir al detallar tus deducciones sea mayor que la que obtendrías con la deducción estándar.
Si estás listo para obtener más información sobre los impuestos relacionados con la propiedad de vivienda, Rocket Mortgage cuenta con numerosos recursos.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no sustituye el asesoramiento profesional de un proveedor médico, un abogado autorizado, un asesor financiero o un profesional tributario. Los consumidores deben verificar de forma independiente que cualquier servicio mencionado cubra sus necesidades.
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